Ésta es la historia de un dragón llamado Alejandro. Este dragón era fuerte y valiente, pero lo que más le gustaba en el mundo, era dormir plácidamente horas y horas.

Mientras dormía, soñaba con castillos, hadas y princesas. Pero un día tuvo un sueño diferente, soñó que una bella princesa lo besaba y se convertía en príncipe.

Y por arte de magia, desaparecieron sus escamas, y de su cabeza surgió una bella corona. Desde entonces es el pequeño Rey de la casa, ya que tiene que compartir con sus hermanos el reinado que les toca. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.