En Debajo de un botón cada sesión está hecha con mucho mimo, porque detrás de cada foto hay una historia que merece ser contada con ternura.

Protección – Tu bebé siempre estará protegido. Lo trato como si fuera mío, con todo el cuidado y la delicadeza que necesita. Estoy formada en anatomía neonatal y primeros auxilios para recién nacidos, para que tú puedas relajarte sabiendo que está en buenas manos.

Paciencia – No hay relojes ni prisas. Cada bebé marca su ritmo, y yo me adapto a él. Las mejores fotos nacen cuando todo fluye con calma y cariño.

Amor – Soy madre, y sé lo que se siente al querer guardar para siempre esos primeros gestos, esas miradas, esos “mini instantes” que se escapan volando. Por eso pongo el corazón en cada imagen.

Experiencia – Más de 15 años han pasado por mi estudio, y cada bebé me ha dejado una huella. De todos he aprendido algo: a tener paciencia, a reírme, a improvisar… y a seguir disfrutando de este trabajo que tanto amo.

Familia – No hay sesión completa sin mamá, papá o los hermanitos. Me encanta capturar la conexión entre vosotros, ese amor que se nota sin decir una palabra.

Fotos con alma – Busco que cada fotografía transmita emoción, que te haga sonreír hoy y te emocione dentro de muchos años.

Atrezzo – En el estudio encontrarás mantas, rosita, y muchos detalles para hacer mas lindas las fotos.